duelo y transiciones
Duelo por la pérdida de Mamá
5 de mayo, 2021 · 4 min de lectura
Foto de Valeria Boltneva en Pexels
El 10 de mayo en nuestro país es una fecha muy especial e importante, en el que tenemos la oportunidad de celebrar la vida de nuestras mamás; sin embargo, hay otra cara de la moneda, y es respecto a cómo sobrellevar estas fechas cuando nuestra mamá ya no está. Más aún en este último año, que a causa de la pandemia se incrementaron los números de fallecimientos y que a su vez los rituales bajo medidas sanitarias nos han privado de recibir el acompañamiento necesario en estos duelos.
Y es que no importa la edad que tengamos, nunca estamos del todo listos para dejar ir a una mamá y todos los roles que ella juega en nuestra vida.
¿CÓMO SALGO DE ESTE DOLOR?
Ya lo he dicho antes, el duelo es un proceso personal y no existe una fórmula ni una receta de cocina para afrontarlo; sin embargo, si podemos hablar de algunas generalidades que nos permita identificarnos e ir avanzando en nuestra propia experiencia.
La muerte de una madre es uno de los sucesos más difíciles que como hijos podemos vivir, y dependerá mucho de diferentes condiciones para que la elaboración del duelo sea más o menos complicada.
1. CÓMO MURIÓ
Si murió inesperada o súbitamente, si fue por una muerte violente, si fue a causa de la pandemia o tras meses o años de luchar con una enfermedad crónica – terminal. Dependiendo el motivo será la forma en que reaccionemos en primera instancia.
2. EN QUÉ ETAPA DE MI VIDA SUCEDIÓ
La pérdida de mamá se vive totalmente diferente si somos niños, adolescentes o adultos; por ejemplo de pequeños la muerte de mamá se puede resentir como un abandono, como si al propósito mamá se hubiera muerto; pero también si somos solteros o casados, si tenemos hijos o no.
3. CÓMO ERA MI RELACIÓN CON ELLA
Si estábamos distanciadas y constantemente teníamos conflictos o si por el contrario éramos muy cercanos, le contábamos todo y hasta le consultábamos todo antes de hacerlo. De cualquier forma el vacío se hará presente sólo que desde dos extremos diferentes del mismo acantilado.
4. CUÁL ES MI NIVEL DE CONCIENCIA SOBRE LA MUERTE
La muerte es universal, es natural, es inminente y mientras más reconciliados estemos con esto más sencillo nos será sobreponernos a las pérdidas humanas durante nuestra existencia. Si seguimos viviendo con temor, con la idea de muerte como tabú, con superstición, con angustia; más difícil se tornará no sólo el fallecimiento de un ser querido, sino casi todo lo que nos suceda en la vida.
¿CUÁLES SON LOS RETOS DE ESTE DUELO?
SALIR DE LA NEGACIÓN
Particularmente en estas circunstancias la etapa de negación se ha extendido, pues no estamos viviendo nuestros rituales como era costumbre. Tal vez pensemos que un velatorio o un funeral es un proceso incómodo; sin embargo, cumple una función que es el constante recordatorio de que nuestro ser querido murió. El no poder acompañar a nuestros enfermos en el hospital, también perdemos ese momento de confrontación necesario para asimilar que está muriendo.
SANAR ANTE EL SOBRE INVOLUCRAMIENTO
Si mi madre era además mi jefa o socia porque trabajábamos juntas, si era mi mejor amiga, si era mi todo; estamos en riesgo de vivir un duelo más complicado. De por sí tenemos una expectativa de la maternidad como si de una super heroínas se tratara, y nos acostumbramos a que mamá sea nuestra enfermera, psicóloga, maestra, coach, motivadora, etc. Lo cual hasta cierto punto en la infancia es normal y necesario; pero conforme vamos creciendo debemos ir aprendiendo a re asignar esos roles a otras personas o a nosotros mismos.
RESOLVER ASUNTOS PENDIENTES
No haber aclarado algún conflicto, no haber dicho, hecho, expresado alguna o varias emociones. A veces caemos en el error de dejar para después el ajuste de cuentas con nuestros padres, y cuando ya no están nos quedamos con todos esos pendientes imposibilitando el duelo.
EVITAR TOMAR ROLES INAPROPIADOS
A veces uno de los hijos toma uno o varios de los roles que la madre dejó vacantes con la intención de mantener unida a la familia; sin embargo, esto suele traer muchas consecuencias negativas, una de las más importantes es que implica renunciar a tu lugar original en la familia.
RECONOCIMIENTO DEL VACÍO
De los retos más grandes en este duelo es entender que la muerte de mamá nos dejará un vacío que no se puede ni se debe llenar con nada. Se trata de aprender a vivir con ese hueco, pues sólo así evitaremos caer en querer llenarlo con comida, alcohol, compras, tabaco y otros vicios.
¿QUÉ PUEDO HACER PARA ALIGERAR EL PROCESO?
RECONCILIARME
Dar fin a los asuntos pendientes, a manera sencilla puede ser a través de una carta. Si es algo más intenso o complicado, puedes elaborar esto de mejor manera en terapia.
DESPEDIRME
La despedida es indispensable y aunque a veces la damos por sentada a través del funeral, la mayoría de las veces no terminamos de soltar porque no queremos despedirnos, ya que implica que es real. Posiblemente la pandemia te arrebato la forma tradicional de vivir tu pérdida, pero en realidad sólo depende de ti estar en disposición de elaborar el duelo que necesitas.
RESIGNIFICAR
Darle un nuevo sentido a la muerte de mamá, es decir, buscar una antes y un después a partir de su muerte en forma positiva, para ello es importante dar lugar al dolor, resignificarlo y darle un nuevo sentido a la vida. En ocasiones sólo cuando se ve cercana la muerte, el ser humano aprende a ver más allá de las cosas negativas, enfrentándose no sólo con el sentido de la muerte, sino también con la búsqueda del sentido de vida, la vida vista para crear, como una oportunidad para trascender los lazos afectivos.
HONRAR
No hay peor error que creer que derrotarnos es la forma de hacer saber cuánto nos duele la partida de nuestra madre. Estamos hablando de la mujer que nos dio la vida para que la disfrutáramos, para que la viviéramos. Honrar a mamá implica tener el valor suficiente para continuar con el trabajo que ella inició que fue tu vida
TOMAR EL TIMÓN
Ahora te toca ser tu propia mamá. Confiar en que independientemente de las circunstancias tú cuenta con las herramientas necesarias para sanar, tu cuerpo, tu conciencia están provistos de la sabiduría de la naturaleza y de tus antepasados.
Y UN BONUS: ¡NO EVADIR LAS FECHAS SIGNIFICATIVAS, SINO USARLAS A TU FAVOR!
De las cosas más difíciles, es poder sobrellevar las fechas y celebraciones, así como los aniversarios. Pocos se han dado cuenta que en realidad son un regalo, un pretexto maravilloso para darnos un momento para recordarlas, contarle a los más pequeños sobre quiénes eran y abrazar con amor el recuerdo que nos dejaron.
¿Estás pasando por este duelo? ¿Cómo ha sido para ti? Déjame tu comentario, me encantará leerte.
¿Sientes que hay un duelo que aún no has podido elaborar?
Hablar de lo que duele también es una forma de comenzar a sanar. Si lo necesitas, puedo acompañarte.
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