sobre mí
Soy Jessica Juárez
Psicóloga clínica, tanatóloga y facilitadora de ceremonias simbólicas. Llevo 18 años acompañando a personas en los momentos que más importan — y los que más duelen.
Creo profundamente en la capacidad de las personas para reconstruirse...
Mi trabajo nace de una convicción que no aprendí únicamente en la universidad, sino también a través de las experiencias que transformaron mi propia vida.
Hoy acompaño a personas, parejas y organizaciones a encontrar nuevas formas de comprender el dolor, fortalecer sus vínculos y construir una vida con sentido.
mi historia
El recorrido detrás de mi vocación
mi formación
Licenciatura en Psicología
Universidad del Valle de México
Primeros Auxilios e Intervención en Crisis
Universidad Autónoma de Barcelona
Especialidad en Tanatología
Instituto Mexicano de Tanatología
EMDR - Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares
EMDR Institute
ACT - Terapia de Aceptación y Compromiso
Universidad Internacional de la Rioja
Enfoques que guían mi práctica
2015
Una pérdida cambió mi forma de entender la psicología
... En un momento de mi carrera decidí tomar un año sabático, durante este tiempo me atreví a salir por primera vez de mi país, viajé a Italia yo sola, hice una estancia para aprender el idioma, salir de mi zona de confort fue una experiencia muy especial y reveladora, de la que otro día te contaré.
Poco tiempo después de regresar a México, la vida cambió de forma inesperada. Mi mamá enfermó nuevamente de cáncer y, en cuestión de semanas, falleció. Como ocurre en muchas familias, aquella pérdida nos sacudió profundamente, y como sucede con muchos profesionales de la salud mental... también intenté seguir adelante sin detenerme a mirar mi propio dolor, en su lugar me refugié en el trabajo.
La muerte de mi mamá me confrontó con preguntas que ninguna formación académica había respondido por completo.
Años después
Alcancé el puesto profesional que siempre había soñado.
Llevaba más de una década ocupando puestos de liderazgo dentro de instituciones de educación superior, coordinando equipos nacionales, gestionando proyectos estratégicos y enfrentando los mismos retos que viven hoy muchas organizaciones: presión por resultados, cambio constante, liderazgo de personas, desgaste emocional y culturas laborales altamente exigentes.
Continué creciendo profesionalmente hasta alcanzar una posición que durante años había representado uno de mis mayores sueños: convertirme en Directora Nacional de Egresados y Bolsa de Trabajo.
Había llegado al lugar donde siempre imaginé estar; pero descubrí que el éxito profesional no siempre significa bienestar. Las largas jornadas, la exigencia constante, la incertidumbre laboral y el desgaste acumulado terminaron por pasar factura.
Tiempo después recibí un diagnóstico que cambió nuevamente mi historia: depresión altamente funcional.
"A veces seguimos funcionando por fuera mientras por dentro todo se está derrumbando. Yo también tuve que aprender a pedir ayuda."
Entonces descubrí la tanatología.
Durante mi proceso de recuperación decidí estudiar tanatología. No lo hice pensando en convertirlo en una especialidad profesional, lo hice porque necesitaba comprender, necesitaba mirar de frente un duelo que había intentado dejar atrás.
Y fue ahí donde encontré mucho más que respuestas, encontré una nueva manera de entender la pérdida, el amor, la muerte y la vida. Comprendí que el objetivo del duelo nunca ha sido olvidar, es aprender a seguir viviendo sin dejar de amar.
Aquella experiencia transformó también mi manera de ejercer la psicología, desde entonces decidí integrar ambas disciplinas para ofrecer un acompañamiento profundamente humano y basado en evidencia a personas que atraviesan algunos de los momentos más difíciles de su vida.
2024
La vida volvió a ponerme a prueba.
Años después la vida volvió a poner a prueba todo aquello que había aprendido. Mi padre, con quien tuve el privilegio de compartir sus últimos años de vida, falleció de manera inesperada.
El dolor fue inmenso. Pero la manera de vivirlo fue distinta, no porque doliera menos, sino porque mi familia y yo habíamos aprendido que el duelo no consiste en evitar el dolor, sino en darle un lugar dentro de nuestra historia.
Esa experiencia confirmó algo que hoy comparto con cada una de las personas que acompaño: es posible vivir una pérdida sin dejar que la pérdida destruya la vida.
"Creo que las experiencias más difíciles de nuestra vida también pueden convertirse en el origen de una nueva manera de vivir, relacionarnos y encontrar sentido. Mi trabajo consiste en acompañar a las personas y a las organizaciones durante ese proceso de transformación."
Mi filosofía de trabajo
Lo que esas experiencias me enseñaron
Creo...
✔ Que cada historia merece ser escuchada antes de ser interpretada.
✔ Que cada persona lleva en sí misma los recursos para sanar.
✔ Que mi trabajo es acompañar ese proceso, no dirigirlo.
✔ Que la evidencia científica y la calidez humana pueden convivir.
✔ Que el dolor no debe apresurarse.
✔ Que pedir ayuda es un acto de valentía.
✔ Que el objetivo de la terapia no es cambiar quién eres, sino ayudarte a vivir con mayor libertad y conciencia.
¿Conectaste con algo de lo que leíste?
Si sientes que puedo acompañarte —en consulta, en tu organización o en un momento importante de tu vida — me da gusto saber de ti.
Más allá de la consulta
También me encuentras aquí
Además de la práctica clínica, comparto lo que aprendo a través del podcast, el blog y las conferencias — porque creo que el conocimiento psicológico debería ser accesible, no solo disponible para quien puede pagarlo.