salud mental
Depresión: causas, síntomas y tratamiento
SERIE: La otra pandemia
28 de abril, 2021 · 5 min de lectura
Foto de Engin Akyurt en Pexels
En México, 15 de cada 100 habitantes sufre depresión, y la cifra podría ser mayor porque algunas personas jamás han sido diagnosticadas y viven hasta 15 años sin saber que tienen esta afección. Actualmente es la principal causa mundial de discapacidad.
Síntomas
Típicamente, la depresión se caracteriza por períodos prolongados, superiores a dos semanas de ánimo bajo y apatía, pero presenta una amplia variedad de síntomas que podemos dividir en 3 grandes grupos.
- Afectivos: tristeza, ansiedad, irritabilidad, incapacidad para disfrutar, pensamientos suicidas, desesperanza o culpa.
- Cognitivos: indecisión, olvidos o pérdida de concentración, dificultad en toma de decisiones.
- Somáticos: fatiga, cambios en el apetito o peso, insomnio, hipersomnia, disfunción sexual, cefalea, problemas de estómago, dolor torácico, agitación. Dolores inexplicables (migrañas, lumbalgias, alergias, neurodermatitis, colon irritable, etc.).
EXCEPCIONES
En niños y adolescentes, así como en adultos mayores los síntomas se manifiestan diferente a los anterior mencionado.
Niños y Adolescentes: enojados, irritables, violentos, rebeldes, peleoneros, regresión en la madurez, baja su rendimiento escolar, cambios drásticos en su personalidad y forma de relacionarse.
Adultos mayores: olvidos, enfermedades sin explicación, somnolencias diurnas.
Adulto atípico: alta funcionalidad, irritabilidad, acelerado, ansioso, poco disfrute de la vida, con prisa. (en psicología le llamamos Defensa psciomaniaca: hacer cosas que un deprimido no haría a modo de resistencia).
Causas
Las causas de la depresión son variadas, pero la bioquímica puede ayudar a explicar algunos casos. Las personas deprimidas muestran niveles muy altos de cortisol (una hormona) y de varios agentes químicos que actúan en el cerebro, como los neurotransmisores serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos niveles pueden estar elevados por una serie de factores que predisponen probablemente a la depresión.
Los factores de riesgo incluyen:
- Una tendencia familiar (hereditaria)
- Acontecimientos que provocan alteraciones emocionales, en especial las pérdidas
- El sexo femenino, posiblemente en relación con los cambios en los niveles hormonales
- Ciertos trastornos orgánicos
- Efectos secundarios de algunos fármacos
Tipos
1. Episodio depresivo
El tipo más común y típico de depresión es el episodio depresivo. Un episodio depresivo puede empezar rápidamente en algunos días o más lentamente durante unas semanas, y suele tener una duración de varias semanas o meses. Algunos de los síntomas depresivos deben de estar presentes de manera continua al menos durante 2 semanas para poder hablar de un episodio depresivo. La mayoría de las personas que experimentan un episodio depresivo, tendrán más episodios a lo largo de su vida (trastorno depresivo recurrente). Este riesgo de recurrencia puede reducirse con el tratamiento apropiado.
2. Trastorno depresivo recurrente
Cuando hay una recurrencia de un episodio depresivo, hablamos de trastorno depresivo recurrente.
3. Distimia
La distimia se caracteriza por sintomatología depresiva menos severa en comparación con la de un episodio depresivo o del trastorno depresivo recurrente. A pesar de esto, el trastorno se inicia normalmente en la adolescencia y es persistente, ya que los síntomas suelen durar desde al menos 2 años hasta décadas. Algunas personas con este trastorno, a veces sufren adicionalmente episodios depresivos. En estos casos donde aparece distimia + episodios depresivos, se diagnostica doble depresión.
4. Depresión Bipolar
El trastorno afectivo bipolar (trastorno maniaco-depresivo) es un trastorno severo. Este cambio en el estado de ánimo puede ocurrir muy rápido (de la noche a la mañana) después de un episodio depresivo o después de meses o años de un estado de ánimo normal. Las fases maníacas se caracterizan por un estado de ánimo excesivamente elevado, conectado con hiperactividad, inquietud, irritabilidad, locuacidad y disminución de la necesidad de dormir.
La manía afecta al pensamiento, juicio y comportamiento social, causando problemas serios y dificultades. La práctica sexual indiscriminada e insegura, o las decisiones financieras imprudentes, son algunas de las conductas habituales de una fase de manía.
La mejor manera de describir esta confusión emocional alternante es pasar de estar en la cima del mundo a estar en las profundidades de la desesperanza.
5. Depresión psicótica
La depresión psicótica se caracteriza por ideas o pensamientos falsos (delirios) y, a veces también por alucinaciones. Los delirios suelen estar centrados en sentimientos de culpa desproporcionados (por ejemplo, “sólo soy una carga para mi familia” o “he cometido un error terrible”), o centrados en un miedo exagerado de estar económicamente arruinados (delirio de pobreza), o centrados en el miedo exagerado de padecer una enfermedad severa e incurable (delirio hipocondríaco).
Los delirios suelen estar presentes aunque haya evidencias de lo contrario (por ejemplo, disponer dinero suficiente). Los pacientes con depresión psicótica casi siempre necesitan ingresar en una unidad de psiquiatría debido a la severidad de este trastorno y al alto riesgo de suicidio.
6 . Depresión atípica
Los pacientes con este tipo de depresión tienen los mismos síntomas depresivos que los pacientes con depresión típica, con dos excepciones: mientras que los pacientes con depresión típica experimentan una falta de apetito (a menudo seguida de una pérdida de peso) y dificultades para dormirse, los pacientes con depresión atípica muestran incremento del apetito y la ingestión de alimentos e incremento de la necesidad de dormir (hipersomnio).
7. Trastorno Afectivo Estacional
Los pacientes con trastorno depresivo estacional (SAD, por sus siglas en inglés), muestran los síntomas atípicos descritos en la depresión atípica y, además, los sufren solamente durante una cierta estación del año, en la mayoría de los casos otoño o invierno. Normalmente, cuando las fases depresivas acaban, la persona suele volver a su estado anímico y funcionamiento normal.
Tratamientos
El ambiente que rodea a una persona que sufre depresión es fundamental para lograr su rehabilitación. La comprensión y el cariño de los familiares y allegados es importante, como lo es la paciencia, puesto que la falta de ganas y motivación de los enfermos puede provocar la desesperación. Sugerir y no ordenar actividades, proponer y no imponer conversaciones son apoyos básicos a la terapia impuesta por los profesionales. Uno de los problemas más importantes que presenta este grupo es el abandono de las terapias, por lo que es fundamental inducirle a seguir el tratamiento hasta el final.
El tratamiento contra la depresión es de dos tipos: farmacológico y psicoterapéutico.
Dependiendo del problema puede ser necesario uno u otro, o una combinación de los dos. En general, podemos distinguir 3 niveles:
- Depresión leve y en este caso es recomendable únicamente psicoterapia.
- El segundo nivel es la depresión moderada y aquí se requiere tanto psicoterapia como fármacos.
- Y por último el tercer nivel es la depresión severa, en este caso únicamente es posible tratar a la persona con fármacos, pues la intensidad de la depresión le impide sacar provecho del trabajo en terapia psicológica.
Los antidepresivos se utilizan para corregir desequilibrios en los niveles de las sustancias químicas del cerebro, especialmente la serotonina, un químico cerebral que transmite mensajes en el área del cerebro que controla las emociones, la temperatura corporal, el apetito, los niveles hormonales el sueño y la presión sanguínea. Los antidepresivos actúan incrementando los niveles de serotonina en las células del cerebro. Cada clase de antidepresivos lo hace de una forma distinta. No suelen provocar dependencia. Normalmente tienen efecto entre tres y seis semanas después de iniciar el tratamiento. Si no se han producido avances en este tiempo, el médico suele optar por cambiar el tratamiento, añadiendo más dosis u optando por otro antidepresivo.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
En conclusión, la depresión es una enfermedad clínica severa. Es más que sentirse triste por algunos días. Si crees que tienes depresión, debes entender que esos sentimientos y síntomas no desaparecen por sí solos, sino que persisten e interfieren con su vida cotidiana haciéndote cada vez menos funcional. ¡Busca ayuda pronto! Mereces vivir y sentirte bien.
¿Has padecido algún episodio de depresión? ¿Cómo has tratado tu depresión? Déjame tu comentario, me encantará leerte.
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